El Superintendente es la máxima autoridad del Departamento General de Irrigación, ejecutiva y técnica. Es responsable de la administración de las aguas y la aplicación de la Ley de Aguas. Dicta las medidas necesarias para el buen uso y aprovechamiento del agua. 

Administración general de aguas superficiales.

LEY 322

DEL SUPERINTENDENTE

MENDOZA, 5 de Enero de 1905

Boletín Oficial, 9 de Enero de 1905

EL SENADO Y CAMARA DE DIPUTADOS DE LA PROVINCIA DE MENDOZA, SANCIONAN CON FUERZA DE LEY:

ART. 1.- La Administracion General de las Aguas de los ríos, arroyos, canales, hijuelas y desagües de la Provincia, su distribución y la tramitación de toda solicitud sobre concesión de ellas para el riego y su empleo en usos industriales, estará a cargo del Departamento de Irrigación.

ART. 2.- De conformidad a lo prescripto por los artículo 208 y 209 de la Constitución de la Provincia, el superintendente y el consejo que componen aquel departamento tendrán las atribuciones determinadas por la presente ley, mientras no se reforme la Ley de Aguas sobre esta materia.

DEL SUPERINTENDENTE

ART. 3.- El superintendente de irrigación es el jefe del departamento; tiene a su cargo cumplimiento de los deberes y el ejercicio de las facultades que establece la ley de aguas con las ampliaciones y restricciones de la presente.

DEL SUPERINTENDENTE

ART. 4.- El superintendente conocerá originariamente:

1. En el trámite de toda solicitud sobre concesión definitiva o eventual de agua para cultivos, o del uso de la energía hidráulica, con fines o aplicaciones industriales.

2. De los reclamos que se deduzcan contra los procedimientos de los subdelegados de aguas, inspectores, delegados y demás funcionarios inferiores, pudiendo imponer multas, suspensiones y destituciones, según la gravedad de los casos.

3. De toda queja sobre fraudes o abusos cometidos por particulares en el uso o aprovechamiento del agua.

DEL SUPERINTENDENTE

ART. 5.- Conocerá en grado de apelación y en última instancia administrativa:

1. De las resoluciones que dicten los subdelegados dentro de las atribuciones que la ley de aguas les confiere.

2. De las medidas o disposiciones que en igual caso pronuncien los inspectores y cuerpos de delegados en los departamentos donde no exista subdelegación.

DEL SUPERINTENDENTE

ART. 6.- Incumbe también al superintendente:

1. Recorrer una vez al año por lo menos los diversos cauces de riego y sus tomas respectivas, pudiendo adoptar las medidas que estime del caso, para el buen orden y mejor uso y aprovechamiento de las aguas.

2. Controlar el manejo e inversión de las rentas de todos los canales, hijuelas, desagues o cauces de riego, de oficio o a solicitud de los interesados.

3. Dar cuenta anualmente al tribunal creado por el artículo 26 de la presente ley, por medio de un balance general de los gastos de la administración durante el ejercicio vencido.

4. Nombrar interinamente los empleados del departamento y demás funcionarios de agua en caso de renuncia, suspensión o destitución de éstos, poniendo el hecho en conocimiento del consejo a los efectos que más adelante se determinan (artículo 26, inciso 3).

5. Aprobar o dasaprobar los presupuestos que las juntas de delegados deben hacer anualmente de los gastos que reclame la provisión y distribución del agua en sus respectivos canales, hijuelas o desagues.

6. Acordar los cambios de derechos de regadío que se soliciten, de acuerdo con lo dispuesto en el articulo 123 de la ley de aguas vigente.

7. Intervenir en la fijación de los turnos en los canales y demás cauces de riego, cuando las necesidades de la irrigacion así lo requieran; y en las hijuelas, a solicitud de parte interesada, sin perjuicio de las demás facultades conferidas por la ley de aguas vigente.

DEL SUPERINTENDENTE

ART. 7.- Todo compareciente deberá en su primer escrito o exposición ante la superintendencia, constituir domicilio dentro del radio de un kilómetro del asiento de la oficina.

La superintendencia exigirá de oficio esta formalidad y no dará curso a ninguna gestión mientras no se cumpla con ella.

DEL SUPERINTENDENTE

ART. 8.- Los subdelegados de agua y en su caso los inspectores, al otorgar recursos de apelación para ante la superintendencia, deberán a su vez exigir al apelante el cumplimiento previo del requisito estipulado en el artículo anterior.

DEL SUPERINTENDENTE

ART. 9.- Los procedimientos en las causas sobre aguas serán breves y sumarios; y los fallos contendrán, además de las resoluciones y fundamentos, una relación sucinta del hecho que los motiva, debiendo llevarse un libro especial en el consejo y en la superintendencia para insertar copia exacta de todas las resoluciones que se produzcan, subscriptas por la autoridad que las haya dictado.

DEL SUPERINTENDENTE

ART. 10.- Cuando hubiera hechos controvertidos que influyan sobre la cuestión administrativa a resolver, tanto el superintendente como el consejo, en su caso, podrán abrir la causa a prueba por un término que no excederá de diez días, guiándose, en lo aplicable, por lo establecido por la recepción de la prueba por el código de procedimientos.

DEL SUPERINTENDENTE

ART. 11.- Contra las resoluciones que dicte originariamente el superintende habrá el recurso de apelación para ante el consejo superior, que deberá imponerse dentro de los diez días siguientes a la notificación.

DEL SUPERINTENDENTE

ART. 12.- Dichas resoluciones causarán estado si no se reclama de ellas en el término establecido por el artículo anterior.