{"id":1506,"date":"2026-08-05T09:45:08","date_gmt":"2026-08-05T12:45:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.irrigacion.gov.ar\/archivo_historico\/?p=1506"},"modified":"2026-08-05T15:07:55","modified_gmt":"2026-08-05T18:07:55","slug":"memorias-del-agua-el-caudaloso-rio-mendoza-responsable-de-la-extincion-del-cabildo-mendocino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.irrigacion.gov.ar\/archivo_historico\/2026\/08\/05\/memorias-del-agua-el-caudaloso-rio-mendoza-responsable-de-la-extincion-del-cabildo-mendocino\/","title":{"rendered":"El caudaloso r\u00edo Mendoza, \u00bfresponsable de la extinci\u00f3n del Cabildo mendocino?"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Cuando los conquistadores fundaron la llamada \u201cnueva ciudad\u201d, debieron hacer frente a la arrolladora fuerza de la naturaleza. El rol de los caciques y una historia poco conocida. Informe especial.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEstas tierras pueden qued\u00e1rselas\u201d. As\u00ed podr\u00eda imaginariamente haber sucedido la charla entre el cacique Goaymalle (as\u00ed su nombre original) y el espa\u00f1ol conquistador Pedro del Castillo, que fund\u00f3 en la geograf\u00eda habitada originariamente por los llamados \u201cnaturales\u201d la actual provincia de Mendoza. Esa frase usada como un giro ficcional es posible \u201cnovelarla\u201d por las distintas investigaciones hist\u00f3ricas que se realizan en torno al agua en Mendoza, los caciques y la fundaci\u00f3n del Cabildo. Un Cabildo cuya \u00faltima construcci\u00f3n se derrumb\u00f3 producto del devastador terremoto ocurrido en 1861, no era, sin embargo, el primer derrumbe que sufr\u00eda este edificio emblem\u00e1tico, sino que los anteriores, seg\u00fan la deducci\u00f3n por la documentaci\u00f3n existente, tambi\u00e9n se habr\u00edan derrumbado, en esos casos, por la fuerza indomable del agua.<\/p>\n\n\n\n<p>Es de 1574 el acta a la que alude Jorge Ricardo Ponte en su libro&nbsp;<em>De los caciques del agua a la Mendoza de las acequias<\/em>. All\u00ed se describe un encuentro cumbre que los \u201ccabildantes\u201d tuvieron con los caciques. En ese documento dice que \u201cse pide digan los caciques comarcanos tierras que hab\u00edan vac\u00edas y no fueran de los naturales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Si seguimos recreando aquel momento, podr\u00edamos, como en una especie de guion, agregar que no ser\u00eda extra\u00f1o que todo se hubiera desarrollado en un clima de tensi\u00f3n. Esos cabildantes fueron quienes, llegados de Europa, avanzaron -en modos que se conocen ampliamente- sobre la propiedad y formas de una sociedad ya establecida por los pueblos originarios, pueblos cuyos habitantes en las actas son llamados \u201cnaturales\u201d. Los caciques s\u00ed tuvieron que entregar tierras a Pedro del Castillo, pero las extensiones de tierras dadas, \u201ccasualmente\u201d, estaban en una traza que cuando llov\u00eda, se ve\u00edan colapsadas por los aluviones y el agua arrastraba todo a su paso.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, aunque no se puede confirmar la intencionalidad de los \u201cnaturales\u201d de vengar indirectamente la invasi\u00f3n, s\u00ed Ponte asegura en su libro: \u201cLa primitiva ciudad fue emplazada en el peor sitio posible\u201d. Incluso, Ponte deja sentada la misma suposici\u00f3n de una cesi\u00f3n de tierras inundables, con una clara frase en sus investigaciones: \u201cEl desacierto (de la elecci\u00f3n de lugar) se lo adjudican a Pedro del Castillo, si es que fue una elecci\u00f3n por parte de los espa\u00f1oles\u201d. Claramente, deja flotar en el aire que el \u201cregalo\u201d de las tierras por parte de los caciques llevaba una especie de caballo de Troya escondido, nada menos que la fuerza del agua.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Rastros de un estandarte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo tenemos un solo plano de la fundaci\u00f3n de Mendoza ocurrida en 1561, solo un acta sin referencias geogr\u00e1ficas\u201d, dice Betina Tamiozzo, directora del Museo del \u00c1rea Fundacional de Mendoza. Aun lament\u00e1ndose de carecer de un documento tan necesario para la provincia, admite que, gracias a distintos investigadores, se pudieron hallar los restos de aquel estandarte que tuvo el casco hist\u00f3rico de la provincia. \u201cRelatos como el que hace el escritor e historiador chileno Benjam\u00edn Vicu\u00f1a Mackenna, al narrar el fusilamiento en Mendoza de Jos\u00e9 Miguel Carreras, considerado uno de los padres de la patria chilena, permiten estimar d\u00f3nde estaba el edificio del Cabildo.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente, los que visitan el \u00c1rea Fundacional pueden observar el piso de baldosas criollas caracter\u00edsticas del siglo XVIII. Hay muchas razones para pensar que es el piso del \u00faltimo Cabildo construido en 1749, y en excavaciones arqueol\u00f3gicas de sus alrededores, s\u00ed consta que hubo otras construcciones en el mismo lugar a\u00f1os antes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el libro&nbsp;<em>El Cabildo de Mendoza,<\/em>&nbsp;de Roberto B\u00e1rcena y Daniel Schavel\u00f3n, figuran actas del siglo XVII donde destacan que no se pod\u00edan los cabildantes juntar a sesionar, porque el paso hacia el Cabildo estaba anegado de agua. \u201cSiguiendo con la l\u00ednea de documentaci\u00f3n, s\u00ed podemos hacer referencia a una gran inundaci\u00f3n que tira el edificio anterior a 1749, que es de 1716, por eso las actas capitulares que se guardan dicen que se ha pedido la construcci\u00f3n de un edificio que soporte las avenidas de agua\u201d, confirma Betina Tamiozzo.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso ya con fuentes absolutamente concretas, como el primer plano que tiene Mendoza de su casco fundacional, que data reci\u00e9n de 1761, se puede observar que, sobre la que ser\u00eda la actual calle Videla del Castillo, hay un muro de contenci\u00f3n del agua frente al Cabildo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una fortaleza llamada agua<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En todas las ciudades coloniales de la Am\u00e9rica espa\u00f1ola, los cabildos se ergu\u00edan como banderas arquitect\u00f3nicas donde se instalaban los representantes que asum\u00edan atribuciones de gobierno y justicia para el pueblo. L\u00f3gicamente, los \u201cnaturales\u201d no estaban en ese esquema, todo lo contrario, y en Mendoza fue el marqu\u00e9s espa\u00f1ol Rafael de Sobremonte y N\u00fa\u00f1ez quien desde la fortaleza del Cabildo luchaba contra otra fortaleza mayor: la del agua.<\/p>\n\n\n\n<p>En el libro&nbsp;<em>Obras hidra\u00falicas en Am\u00e9rica colonial<\/em>&nbsp;(CEHOPU, 1993), se dice que \u00e9l destacaba que el Cabido ten\u00eda la \u201cimposibilidad de construir algo s\u00f3lido y permanente, debido a la rapidez e inconstancia del lecho del curso del r\u00edo\u201d. Tomando como base documentaci\u00f3n que tambi\u00e9n es mencionada ah\u00ed, podemos nuevamente hacer un paseo por el pasado y escuchar una charla que pudo ocurrir: \u201cObliguen a que cada vecino me traiga m\u00ednimo un pe\u00f3n, si no lo hacen, tendr\u00e1n que pagar una multa, necesitamos hombres para construir una obstrucci\u00f3n al agua, \u00a1es urgente!\u201d. S\u00ed, era urgente, al igual que Pedro del Castillo, Sobremonte luchaba desde tierras donde el agua se mostraba indomable, pudo ser la simbiosis con el alma indomable de aquellos a los que se les apag\u00f3 la voz, y que vengaron el atropello a su h\u00e1bitat e incluso a su identidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Acequia y zanj\u00f3n de la ciudad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>All\u00e1 por 1561, la red h\u00eddrica no era la que conocemos en la actualidad. El agua que regaba las tierras labradas donde se hab\u00eda asentado la nueva ciudad proven\u00eda del r\u00edo Mendoza. Si quisi\u00e9ramos proyectar una ubicaci\u00f3n, en aquella \u00e9poca el cauce se encontraba, como dicen los documentos, \u201ca 7 leguas de la ciudad, y su anchura era mayor a una cuadra, aunque en las crecientes llegaba a dos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, las variaciones del r\u00edo no ten\u00edan una conducci\u00f3n con direcci\u00f3n fija. Quiz\u00e1s por eso los huarpes, como bien destaca Betina Tamiozzo, ten\u00edan n\u00facleos habitacionales dispersos\u201d, dando a entender que pod\u00edan sortear, de esa forma, la imprevisibilidad del agua. Tambi\u00e9n se deja sentado que la mutabilidad del r\u00edo \u201corigin\u00f3 un brazo orientado hacia el norte llamado acequia de la ciudad, porque llegaba hasta la capital, aunque en esta se llamaba zanj\u00f3n y su finalidad era recibir las aguas que corr\u00edan por peque\u00f1os r\u00edos secos. El zanj\u00f3n fue durante mucho tiempo un elemento vital para la econom\u00eda agr\u00edcola mendocina\u201d, se destaca en&nbsp;<em>Obras hidr\u00e1ulicas en Am\u00e9rica colonial.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuestro patrimonio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el Centro de Documentaci\u00f3n, Patrimonio Hist\u00f3rico y Cultura del Agua, del Departamento General de Irrigaci\u00f3n, se atesoran hoy cientos de documentos que reconstruyen un pasado que se convierte en un maravilloso viaje por el recorrido del agua. All\u00ed, cada libro, cada plano, cada documento abre alas para sobrevolar paisajes, geograf\u00edas donde el agua fund\u00f3 cultura, donde el agua despierta creatividad, donde se recuerda para que nada se extinga en el olvido, donde el pasado, presente y futuro del agua son parte de un ensamble de aprendizajes para irrigar la tierra y ver florecer. Aquellos caciques son parte de un pueblo vivo por la memoria. El Cabildo es referencia esencial de nuestra historia. El agua, en las formas de su presencia en nuestro suelo, es nuestra preciada identidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando los conquistadores fundaron la llamada \u201cnueva ciudad\u201d, debieron hacer frente a la arrolladora fuerza de la naturaleza. El rol de los caciques y una historia poco conocida. Informe especial. \u201cEstas tierras pueden qued\u00e1rselas\u201d. 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