Una etapa poco conocida de la vida de Antonio Sarelli: los años que se desempeñó como empleado del Departamento General de Irrigación

El Departamento General de Irrigación desarrolla en forma sostenida desde el año 2018, acciones tendientes a poner en valor y difundir el patrimonio histórico y cultural vinculado al agua. En cada paso que damos, aparece como imprescindible el rescate de la memoria, aquellos saberes y anécdotas que nos permiten comprender y en muchos casos escribir, grandes capítulos de la historia de Mendoza.

En esta ocasión esa pieza clave que nos permite hacer un viaje en el tiempo es Antonio Sarelli, uno de los grandes maestros de la pintura mendocina.

En 1960 recibe el título de Profesor de Dibujo. Su carrera es extensa y exitosa, y es ampliamente reconocido por su obra en muchos países. Hoy queremos referirnos a una etapa poco conocida de su vida y de su obra: los años que se desempeñó como empleado del Departamento General de Irrigación durante 18 años,  en el Área Hidrología, como técnico aforador y dibujante proyectista.

Imagen del legajo

Para ello debía alejarse de la ciudad hacia la localidad de Valle Hermoso y alojarse en el Refugio Putalivo. Su función consistía en la tarea intensiva de observación y envío de información relacionada al clima, las nevadas y el comportamiento de los cauces. Esta valiosa información luego era utilizada también por el Servicio Meteorológico  pues desde el refugio se operaba una antigua radio, que había sido utilizada en la Segunda Guerra Mundial, para comunicar al servicio el parte climático de la zona. 

La vista del paisaje con el que convivía

Es importante remarcar que esta misión implicaba alrededor de nueve meses de alejamiento y de escasísimo contacto con la civilización. Este trabajo, ejercido en forma continua durante muchos años, contribuyó en proyectos tales como el que estudió el desvío de los ríos Cobre y Tordillo hacia el Salado. Formó parte de la generación que marcó los inicios de la nivometría en Argentina.

Imagen antigua del refugio Putalivo

Pasaron las décadas, cambiaron los métodos y las técnicas de recabación de datos en nivología. En 1978 el maestro Sarelli  deja de ser empleado de Irrigación y se dedica a su arte. Se destacó en nuestra tierra y también es ampliamente reconocido en tierras lejanas. 

Más de 30 años después, y con motivo de explorar la utilidad que tuvo una antigua radio que atesoramos en la Biblioteca del Agua del DGI, convocamos a radioaficionados y jubilados a una reunión. Fue allí cuando el nombre de Antonio Sarelli volvió a asociarse a las sacrificadas campañas de nivometría del DGI.

Equipo de radio que utilizaba para comunicarse

En el marco de las acciones que se desarrollan en el Programa Agua patrimonio cultural de Mendoza, lo contactamos y, con la humildad de los grandes, nos recibió. No solo nos abrió las puertas de su atelier sino que compartió datos, información, anécdotas y toda la valiosa experiencia de su paso por Irrigación en general y por el Refugio Putaligo en particular.

También cómo esta experiencia influyó en su obra, allí descubrió la profundidad de la soledad. Allí pudo vivir el silencio, “el silencio total, el silencio de adentro y de afuera”. Seguramente esta experiencia que duró 18 años, se vea reflejada en su obra. Según sus propias palabras:

“…El mayor desafío de la pintura es el silencio, porque no existen palabras, ni notas. Hay una búsqueda permanente con lo más íntimo de uno mismo…”. “...Vi demasiada hermosura en la naturaleza, la gran belleza del silencio de la montaña y decidí hacer mi paisaje, vale decir, el paisaje como emoción, como un sentimiento…”

Tuvimos el honor de recibirlo nuevamente en nuestra Institución, y volvió para quedarse porque con su gran generosidad quiso que una de sus obras sea parte para siempre de nuestro patrimonio.

La obra titulada “Cacheuta” (óleo sobre tela, 1,50 por 2,00 mts, realizada en 2005)   está expuesta para que puedan disfrutarla todos quienes circulen por los pasillos de la Sede Central del Departamento General de Irrigación.

La suma de experiencia y su predisposición para compartir las anécdotas e historias que atesora en su memoria son el sustento para nombrar a Antonio Sarelli Miembro del Consejo Honorífico Asesor del Archivo Histórico del Agua en Mendoza.

Sergio TerreraUna etapa poco conocida de la vida de Antonio Sarelli: los años que se desempeñó como empleado del Departamento General de Irrigación