Cipolletti biografía

Ing. César Cipolletti

1843 – 1908


César Cipolletti nació en Italia el 11 de noviembre de 1843. Primero se graduó como agrimensor y luego como ingeniero hidráulico. En su país y en varios países de Europa realizó obras que le valieron el reconocimiento internacional.

Ese prestigio como uno de los grandes ingenieros hidráulicos de la época fue el que llevó a Guillermo Villanueva a contactarlo. El gobernador Tiburcio Benegas le había pedido a Villanueva que contrate a un ingeniero hidráulico para solucionar los problemas de riego que existían en Mendoza. Se firma contrato en París y es así como César Cipolletti, en 1889, se establece en la provincia.

Una de las páginas del acuerdo celebrado en París por el cual se contrata a César Cipolletti

Proyectó y supervisó la construcción de obras para sistematizar la conducción y mejor aprovechamiento del agua. Con escasos recursos y poco tiempo logró concretar ideas que pusieron en funcionamiento los primeros diques derivadores sobre los ríos Mendoza y Tunuyán. Puso también el acento en la construcción de canales y desagües para el oasis Norte, realizando grandes esfuerzos para lograr que el agua llegara de manera constante hasta el departamento de La Paz.

César Cipolletti junto a un grupo de obreros en la construcción del dique derivador sobre el río Tunuyán, actual dique Tiburcio Benegas

Según consta en publicaciones de la época poseía una mirada amplia en la gestión de los recursos hídricos pues sumaba a la hidráulica aspectos agronómicos, legales y económicos.

Insistió, entre otros temas, en la necesidad de estudiar el comportamiento de los ríos y los cauces por los que bajaban las aguas de las tormentas de verano que destruían tomas  e inutilizaban canales. También remarcó la necesidad de medir el agua y revisar algunos puntos de la Ley de Aguas, ya que el otorgar derechos por hectárea no garantizaba que se usara en forma eficiente. Como sanitarista proyectó la instalación de cañerías para la dotación de agua potable a la Ciudad de Mendoza.

La obra que lleva su nombre, sobre el río Mendoza fue ejecutada bajo su personal dirección y resistió más de medio siglo los embates de la naturaleza. Su legado fue vital para Mendoza pues inició el camino de la sistematización del regadío a través de grandes obras que aún hoy son primordiales para el crecimiento productivo.

Las provincias de San Juan y San Luis lo convocan para construir obras de irrigación. También dirige en Tucumán las obras que dotan de agua potable a la ciudad capital, además construye diques y canales de riego.
En la década siguiente, estudió la cuenca de los ríos Limay, Neuquén y Negro, señalando las medidas a tomar para aprovechar los recursos hídricos de la región y paliar las fuertes crecidas. Merced a estos trabajos, la región del Alto Valle vio prosperar la explotación agrícola, gracias a un incremento de la superficie cultivable y la construcción del Dique Ballester, producto de sus investigaciones y proyectos.

Regresa a su tierra natal y posteriormente, convocado por el presidente Figueroa Alcorta, se embarcó de regreso a Argentina. Muere en altamar el 23 de enero de 1908. Sus restos descansan junto a los de su esposa, Ida Grossi, en la base del monumento levantado en Luján de Cuyo, Mendoza, junto al dique que lleva su nombre.

César Cipolletti es considerado el padre de la irrigación argentina.

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¿Qué función cumplían los surtidores públicos? ¿Alguna vez escuchaste hablar de ellos?

El Departamento General de Irrigación, a través de su Programa “Agua, patrimonio cultural de Mendoza”, se suma a la iniciativa de Junta de Estudios Históricos de Godoy Cruz, para reconstruir un tramo de la historia del agua en Mendoza a través de la memoria de quienes  recuerdan que caminaban hasta un surtidor público y de ese modo tenían agua en condiciones, al menos para beber y cocinar.

Levantarnos cada día, darnos una ducha, calentar agua para prepararnos un desayuno, y así seguir el día sintiendo que siempre el agua potable estará disponible en nuestra casa, es una situación privilegiada que muchos de nuestros abuelos no tuvieron en su niñez.

El contexto histórico 

En Mendoza, en las últimas décadas del siglo XIX, a la destrucción de la ciudad que provocó el terremoto de 1861 se le sumó que las enfermedades de transmisión hídrica se transformaron en un problema social que se debió atender en forma urgente, a través de medidas que promovían la higiene y las necesarias obras de abastecimiento de este recurso vital.

La sanción de la Ley General de Aguas y creación del actual Departamento General de Irrigación en 1884, coincide con el comienzo de la gestión como intendente de la Ciudad de Mendoza de Luis Lagomaggiore, quien encara importantes obras de higiene y salubridad. Durante su mandato se desató la epidemia de cólera en el verano de 1886 – 1887, por lo que proveer a la población de agua en condiciones de ser bebida, se transforma en una prioridad. Con toda la experiencia acumulada en los temas vinculados con los problemas que acarrea la contaminación a la calidad del agua, años más tarde de terminar su mandato como Intendente ocupa la presidencia del Consejo de Irrigación.

En poco tiempo, los departamentos más poblados se sumaron a la iniciativa de colocar surtidores de agua públicos y el paisaje urbano los incorporó en varios puntos estratégicos dando forma a una gran red de cañerías.

Es necesario recuperar  la memoria viva

En la actualidad se conservan muy pocos de estos surtidores y es por esto que se necesita que pidamos ayuda a nuestros abuelos, vecinos y conocidos que hayan vivido en aquella época para identificarlos, protegerlos y ponerlos en valor. Es una tarea que solo puede lograrse a través de la compilación de las historias, anécdotas y trabajos de investigación que contextualicen y hagan recobrar vida a estas escenas cotidianas del pasado. Las personas que posean información, anécdotas o fotos las pueden enviar a lajuntaconvoca@gmail.com

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Departamento General de Irrigación

En la Provincia de Mendoza, es el Departamento General de Irrigación la autoridad que, por mandato constitucional, tiene a su cargo la administración, preservación y control de los recursos hídricos.

Irrigación es un ente autárquico y autónomo que administra y gestiona los ríos, los cauces y todas las aguas del dominio público provincial distribuyéndola para que llegue a los distintos usuarios empadronados: agrícolas, de abastecimiento poblacional e industriales, entre otros.

La administración del agua en Mendoza tiene sus auténticos orígenes en las manos de los huarpes que, influenciados por los incas, contaban con un trazado simple de acequias para aprovechar los cauces. Luego, en el Siglo XIX , se comenzaron a construir diques y embalses hasta completarse la actual e intrincada red primaria y secundaria de distribución del agua.  

Las cuencas provinciales, conformadas por los ríos que nacen a partir del derretimiento de las nieves caídas en la Cordillera de los Andes,  son gestionadas administrativamente a través de cinco subdelegaciones y una jefatura de riego que entregan el agua a más de 134  consorcios de usuarios. Es así como Mendoza gestiona su recurso hídrico a través de un modelo de administración democrática y descentralizada en la cual los usuarios tienen plena participación en la gobernanza del agua.

La administración del agua en Mendoza, interpretado en lengua de señas, por estudiante de la Facultad de Educación – Universidad Nacional de Cuyo.

Sergio TerreraDepartamento General de Irrigación
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