El análisis de registros fotográficos de asambleas de usuarios/as del agua evidencia una marcada desigualdad de género en estos espacios de decisión. Las imágenes no solo muestran quiénes participan, sino también cómo se distribuyen los roles, el poder y la visibilidad dentro de estos ámbitos.
En la mayoría de las fotografías analizadas, las mujeres aparecen en grupos que son predominantemente masculinos, lo que da cuenta de una participación minoritaria. Esta desproporción no es únicamente cuantitativa: constituye una representación visual cargada de significados sociales y culturales que reflejan desigualdades más profundas.
Lo que muestran las imágenes
Más allá de su valor como registro, las fotografías permiten identificar patrones en la organización y dinámica de las Asambleas de usuarios/as. En la mayoría de los casos, las mujeres aparecen ubicadas en los márgenes, en segundo plano o con actitudes corporales pasivas. Por el contrario, los hombres suelen ocupar posiciones centrales y roles activos, como la conducción de la reunión o la toma de la palabra.
Este tipo de disposiciones no es casual. Desde una lectura semiótica, cada elemento visible en la imagen funciona como un signo que construye sentido: la distribución espacial, los gestos, las posturas y los roles asumidos refuerzan la idea de un orden jerárquico donde el poder de decisión se asocia mayoritariamente a lo masculino.
Presencia sin participación efectiva
Un dato significativo es la presencia de mujeres desempeñándose como veedoras en las asambleas. En 14 de las 19 fotografías analizadas se identifican mujeres en este rol.
La función de las veedoras consiste en supervisar el desarrollo de los procesos, garantizar su transparencia y verificar el cumplimiento de las normativas. Sin embargo, no participan activamente en la toma de decisiones. Esto refuerza la idea de una inclusión más formal que sustantiva, donde la presencia femenina no necesariamente se traduce en poder real de incidencia.
Una desigualdad que se hace visible
El conjunto de las imágenes analizadas permite identificar una forma de exclusión simbólica. Aunque las mujeres están presentes en las asambleas, su escasa representación y su ubicación dentro de la escena sugieren que su participación sigue siendo limitada.
Las fotografías transmiten un mensaje claro: el poder de decisión en las asambleas de usuarios/as del agua continúa concentrado mayoritariamente en manos masculinas. Esta desigualdad visual refleja lo que ocurre en estos espacios y en consecuencia en estructuras sociales más amplias que condicionan la participación.
La importancia de mirar las imágenes
El uso de la fotografía como herramienta de análisis permite ir más allá de los registros escritos y captar dimensiones que muchas veces pasan desapercibidas. Las imágenes documentan, comunican y construyen sentido sobre la realidad social.
En este caso, el análisis visual se convierte en una herramienta clave para visibilizar las barreras que enfrentan las mujeres en los espacios de gobernanza del agua. Observar cómo se organizan, quiénes participan y qué roles ocupan es fundamental para comprender las desigualdades existentes.
Un desafío pendiente
Este análisis pone en evidencia la necesidad de avanzar hacia una participación más equitativa en las asambleas de usuarios/as del agua. Las imágenes, lejos de ser neutrales, muestran con claridad que aún persisten barreras que limitan la participación plena de las mujeres.
Hacer visibles estas desigualdades es un primer paso para cuestionarlas y transformarlas. La construcción de espacios más inclusivos implica aumentar la presencia femenina, cómo así también garantizar su participación efectiva en la toma de decisiones.
A modo de ejemplo se exponen a continuación tres fotografías de Asambleas Ordinarias de las Inspecciones de Cauce en cada cuenca, correspondientes al mes de mayo del 2025. Con el objetivo de facilitar la identificación de roles, en cada imagen se ha señalado con flechas rojas a las mujeres que participan en condición de usuarias, y con flechas amarillas a aquellas que asisten como veedoras o en representación del DGI.



Autor: Marianela Gómez
Agua y mujer

