Irrigación pide conciencia a la población: los cauces no son piletas

Las altas temperaturas que se registran en época de verano y sobre todo, y la ola de calor que ha sufrido la provincia en los últimos días, genera, en diversos puntos del territorio mendocino, estrategias para disminuir los altos índices de sensación térmica que caldean los ánimos de los mendocinos. En muchos casos, estas estrategias  suelen estar reñidas con las buenas prácticas ciudadanas y con la ley.

Hace pocos días se registró un caso que demuestra la falta de conciencia de un grupo de ciudadanos que en pos de proporcionarse un respiro a las altas temperaturas olvidó las consecuencias desfavorables para otra porción importante de la trama societal de nuestra provincia: productores agrícolas. El canal Toledano se encuentra en el departamento de San Rafael y nutre buena parte de cultivos de la zona. Un grupo de personas, con la ayuda de un árbol caído, realizaron un taponamiento sobre este cauce, lo que impidió totalmente la conducción de aguas durante 12 horas. La consecuencia de esta desafortunada maniobra fue la pérdida del turnado para un grupo de regantes que esperaban el agua para sus cultivos.      

La problemática de bañistas imprudentes en cauces es de larga data en Mendoza y el Departamento General de Irrigación produce campañas que intentan concientizar sobre los peligros y consecuencias de bañarse y obstruir canales. Este verano, la campaña, ‘Verano sin muerto  de calor’, produjo un impacto visual que concientizó a través de un mensaje claro y explicito, el peligro de arrastre que puede desarrollar el agua.

A raíz de lo ocurrido en el canal Toledano, el Coordinador de Inspecciones de Cauce del Departamento General de Irrigación, Javier Lacam, habló al respecto: “desde las inspecciones se intenta prevenir haciendo recorridas periódicas en las horas picos de calor para evitar el tapón pero una vez que se concretó la obstrucción, es difícil de retirarlo porque la presión de agua lo impide. Estos se hacen con palets, colchones, chapas y hay que traer máquinas retroexcavadoras, lo que produce un corte inmediato de la dotación de agua. “

Finalmente, Lacam, acotó: “El más perjudicado es el productor.  Trabajamos lunes alunes para que los productores no pierdan su turno de agua. El turno es rotativo y si se pierde es cada una semana, es decir, los agricultores deben esperar muchos días sin agua en esta época. Por ejemplo, la ciruela necesita mucha agua justo en esta fecha, esta imprudencia produce grandes pérdidas a los productores. Las pasturas también sufren la sequedad. La alfalfa pierde hoja y luego no se vende bien. También recordemos que estamos en crisis hídrica y esto es irrecuperable. Se daña la infraestructura del canal y hasta talan árboles como en el canal Toledano.  El árbol estaba en perfecta condiciones y lo cortaron con un hacha, un álamo, hicieron el tapón y fue imposible sacarlo.”