Dos obras estratégicas sobre el río Tunuyán Superior transformarán la distribución del agua en casi 4.500 hectáreas productivas. La inversión conjunta supera los 44.000 millones de pesos.
El Superintendente General de Irrigación, Sergio Marinelli, recorrió el avance de dos obras hídricas estratégicas en el Valle de Uco, acompañado por los intendentes de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suárez, y de San Carlos, Alejandro Morillas. Las obras —financiadas con Fondos del Resarcimiento y ejecutadas sobre la cuenca del río Tunuyán Superior— reemplazarán canales a cielo abierto por un sistema de tuberías a presión con medición automatizada y monitoreo en tiempo real.
“Estamos avanzando contra un sistema que históricamente perdió agua, acumuló residuos y distribuyó de manera ineficiente un recurso que es crítico para Mendoza”, afirmó Marinelli.
La visita estuvo precedida por una reunión en la sede del municipio de San Carlos, donde los funcionarios abordaron la importancia estratégica del agua para el desarrollo productivo del Valle. Participaron también el Presidente de la Sociedad Rural de Mendoza, Mario Leiva; el Consejero de Irrigación en la cuenca del Tunuyán Superior, Omar Sorroche; el Director de Ingeniería, Carlos Martini, y el Subdelegado de esa cuenca, Juan Alos.
Seguridad hídrica: del canal que pierde agua al riego inteligente
Las dos intervenciones responden a un problema estructural del sistema de riego mendocino: la pérdida de agua por infiltración y evaporación en canales sin revestir con décadas de uso. En una provincia donde más del 95% del agua disponible depende del deshielo de alta montaña y donde el valor económico de la tierra está atado al derecho de riego, cada litro perdido es una oportunidad productiva que no llega.
“Esto habla de lo que llamamos seguridad hídrica: es una forma distinta de gestionar el agua, con más control, más equidad y más tecnología. Apuntamos a cuidarla haciendo que llegue a más gente y con mejor calidad”, agregó Marinelli.
La primera obra, la Modernización del Sistema de Riego canal Calise, lleva un avance del 23% y beneficiará a más de 725 hectáreas productivas en San Carlos. La segunda, y más ambiciosa, es el Sistema Presurizado Paraje Altamira, que alcanzará a 318 productores, 513 parcelas y 4.496 hectáreas distribuidas en tres sectores de La Consulta y Eugenio Bustos. Incluye la construcción de tres reservorios con una capacidad total superior a los 233.000 metros cúbicos.
“Pasamos de un esquema que obligaba a turnos rígidos y limitaba el acceso, a uno donde varios usuarios pueden regar en simultáneo. Eso es eficiencia, pero también es justicia en el uso del agua”, dijo también el titular del organismo del agua.
Una transformación que va más allá de la infraestructura
El cambio de canales abiertos a tuberías a presión implica mucho más que una obra civil. Cada productor del Valle de Uco contará, por primera vez, con una dotación medida, predecible y disponible cuando la necesita. Eso transforma la capacidad de planificar una cosecha, un cultivo, una inversión.
La obra del canal Calise incorporó además una decisión técnica significativa: al detectarse durante la ejecución suelos con alto contenido de sales agresivas para el hormigón, el diseño fue ajustado para incorporar tuberías plásticas de baja presión en lugar del esquema original de canal revestido. La modificación garantiza mayor durabilidad, reduce costos de mantenimiento y habilita la automatización futura y el monitoreo en tiempo real del sistema.









